CONFRONTACIÓN CON LA
DOCENCIA
Cómo comente en el foro decidí estudiar para maestra por la
admiración a la forma de enseñar de mi profesor de sexto grado de primaria,
quien nos inspiraba confianza y a la vez
motivaba para que siguiéramos estudiando, así también por el dominio de
conocimientos de mi maestro de algebra en la preparatoria, estar en su clase
era una gran oportunidad, así que después de terminar la preparatoria ingrese
en el año 1996 a la escuela Normal Jesús Merino Nieto y posteriormente me cambie
a la Normal Rural Carmen Serdán que funciona con modalidad de internado,
concluí la normal en el año 2000 y en ese mismo año ingrese al servicio como
maestra de escuela multigrado unitaria, razón por la cual tenía la comisión de
la dirección atendiendo a 60 alumnos de primer a sexto grado, fue una gran
experiencia y muchos retos, desde realizar la gestión para aula, baños y
principalmente buscar las estrategias para atender a los seis grados, una gran
ventaja es que se disponía de todo el día para estar en la escuela, eso sí
había que aprovechar la luz del día y aprender a usar la batería (acumulador de
luz) para poder realizar los programas y ceremonias a la bandera, los niños me
enseñaron muchas cosas que me facilitaron mi estancia en su comunidad. Fue mi
primera experiencia como docente y como director, encantada de trabajar como
maestra y directivo porque tenía la oportunidad de convivir con los padres de
familia para atender las necesidades de
la escuela, una gran satisfacción ver a una comunidad interesarse por su
escuela, dando la autonomía al director y contribuyendo con sus ideas y entusiasmo para participar,
un problema social muy común y frecuente
en las comunidades es el alcoholismo, considero que me faltó
realizar actividades de prevención en la escuela.
Después de tres ciclos escolares tuve la necesidad de
cambiarme de centro de trabajo, con la satisfacción de notar cambios en el
mejoramiento físico de la escuela, hubo
aumento de un docente, pero sobre todo
la forma en que los alumnos se organizaban y participaban en las actividades
escolares, culturales, sociales y deportivas.
La mayoría de las ocasiones ser docente y directivo me da
grandes satisfacciones, me siento realizada en mi trabajo, constantemente
reflexiono en lo que me falta hacer y saber, para implementar y mejorar en mi
practica como directivo que inspire e involucre al personal docente y padres de
familia para lograr que los alumnos alcancen los aprendizajes esperados
correspondientes al grado, como puedo asesorar y dar acompañamiento a los
grupos de una manera eficaz. Ser docente y directivo representa para mí un reto
constante de contribuir a la sociedad de mi país de una manera efectiva donde
se alcancen los aprendizajes que contribuya a formar ciudadanos responsables, consientes,
propositivos que se refleje en una sociedad sana. Como docente tenemos una gran
responsabilidad, así los motivos de insatisfacción se reducen a los bajos
rendimientos de logro, falta de decisiones para afrontar ciertas problemáticas
, así como la falta de creatividad para atender necesidades específicas de los
alumnos, tengo un gran compromiso con la educación y reconozco que es necesario
una participación conjunta y flexible con la comunidad escolar.
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